El Agua, las minorías y la ciencia: tres principios fortaleza de la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos

Alejandro Aguirre F. | UCE

Enero 2021

El agua, como elemento vital integrador sobre el cual se ha edificado la sociedad humana,  hoy es elemento de debate en lo que a su gestión respecta. Las alarmas empezaron a sonar a finales del siglo pasado, cuando el principal paradigma de discusión se centraba en la escasez y el uso abusivo de este valioso recurso. Así, tras importantes debates y conferencias, especialmente la Declaración de Dublín sobre el Agua y el Desarrollo Sostenible en 1992, allanaron el camino para conceptualizar la Gestión Integrada de Recursos Hídricos (GIRH) por parte de la Global Water Partnership (GWP) en el año 2000 (Pochat, 2008), desde entonces han pasado poco más de 20 años y entre planes fallidos y acertados, hoy en día las bases para el desarrollo de planes nacionales siguen siendo influenciadas por los principios guía de GIRH, en este contexto, el presente ensayo tiene por finalidad, destacar tres de las principales fortalezas que posee esta guía, sobre la cual, las naciones en goce de su soberanía y acorde a su realidad, cimientan la gestión de los recursos hídricos, para ello me he permitido resumir dichas fortalezas en tres ítems que resaltan su valor:

  1. La redefinición del concepto de agua. – uno de los principales retos a los que se enfrentaba la declaratoria y posteriormente la guía para la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos, era el replanteamiento sobre el concepto del agua como recurso, en este sentido, la dialéctica jugaba un papel preponderante para la comprensión de este concepto desde el lenguaje ambiental (Caycedo Lozano & Trujillo Suárez, 2020), así las autoras recalcan la necesidad de desenmarcarse de una definición clásica y a la vez obsoleta, donde el agua es definida desde sus características físicas y químicas, y más bien, proponen resignificar y valorar las explicaciones conceptuales por las que hay que cuidar los recursos hídricos, a la par, esta reflexión didáctica debe redundar en los recursos que tengan por objeto la apreciación del recurso hídrico, en el marco de la sostenibilidad. Es por esta razón, que una de las principales fortalezas de la GIRH es comprender a los recursos hídricos de forma integral, donde según Pochat (2008) se redefine al agua como un recurso finito, este precepto es adoptado de la Declaratoria de Dublín, misma que en su primer principio especifica que el agua dulce es un recurso finito y vulnerable, esencial para sostener la vida, el desarrollo y el medio ambiente, derribando así el mito de que el agua es un recurso infinito y por tanto así se justificaría su uso irracional, en este mismo sentido, la Asociación Mundial para el Agua (GWP) (2000) adopta lo consensuado en la Declaratoria mencionando que, al ser el agua indispensable para la vida, la gestión eficaz de los recursos hídricos requiere un enfoque integrado que concilie el desarrollo económico y social, además, la protección de los ecosistemas naturales. La gestión eficaz establece una relación entre el uso del suelo y el aprovechamiento del agua en la totalidad de una cuenca hidrológica o un acuífero. Esta redefinición, que considera al agua como recurso agotable, vulnerable, indispensable para la vida, único, móvil, en constante transformación, de ocurrencia variable y de usos múltiples, permiten comprender y adoptar decisiones entorno a la gestión del este recurso de una forma integral, multidisciplinar, coordinada, equitativa, sostenible y justa en todos sus niveles.
  2. La inclusión de las minorías en la toma de decisiones. – con una visión panorámica de lo amplio del concepto del agua, viene la toma de decisiones, decisiones en las cuales deben participar de manera general: usuarios, planificadores y realizadores de la política a todo nivel, esto implica incluir a todos los actores involucrados en el manejo del recurso, es decir, a las minorías conformadas por mujeres, jóvenes, comunidades indígenas y todo grupo humano que haya sido marginado en la toma de decisiones en la administración de los recursos hídricos, como muestra del compromiso y reivindicación de estas minorías dentro del derecho que les asiste entorno a este recuso; esta visión participativa se constituye sin duda en una oportunidad para incluir en los principios de la GIRH, las diferentes visiones que existen entorno al agua, por ejemplo, los investigadores Trujillo et al. (2018) determinaron que para la comunidad indígena Fakcha Llackta, en Otavalo, Ecuador, la significancia del agua se expresa en cuatro aspectos: en primer lugar, se le concibe como un líquido vital que tiene una connotación sagrada y es garante del buen vivir. En segundo lugar, se evidencia una variedad de usos que van desde su consumo para actividades cotidianas hogareñas y el riego (agricultura de subsistencia), el uso como atractivo turístico y su uso con fines terapéuticos. Todas estas prácticas dan cuenta de la visión utilitaria del recurso, con fines de subsistencia, que tiene esta comunidad. Este es tan solo uno de los muchos ejemplos de las diferentes comunidades campesinas, indígenas, afrodescendientes u originarias distribuidas de forma especial en América Latina, cuya cosmovisión y comprensión del recurso hídrico no puede ser minimizado ni ignorado por parte de quienes ejecutan la GIRH, si sumamos a estas visiones el rol preponderante de la mujer como proveedora, consumidora y conservadora del medio ambiente podemos considerar que la inclusión de las minorías en la GIRH, tal y como lo plantea la GWP, se constituye en una importante fortaleza en cuanto a la toma de decisiones, el establecimiento de acuerdos, la ejecución y la elaboración de planes nacionales.
  3. El intercambio de información, la ciencia y la tecnología. – tomando como referencia lo expresado en los dos primeros ítems, podemos destacar que tanto, una definición adecuada en conjunto con la coordinación de todos los actores de la gestión y uso del recurso hídrico, permiten el establecimiento de instrumentos que garantizan una gestión adecuada de este recurso, para ello, se destaca el factor conocimiento como fortaleza en la creación de planes nacionales para la GIRH, la Asociación Mundial para el Agua (GWP) (2000) menciona que el logro de los objetivos de la planificación hídrica se alcanza mediante la adecuada combinación de acciones estructurales, estas tienen que ver con la construcción de infraestructura propiamente, es decir, el involucramiento de distintas ciencias que garantizan la ejecución de obras de gestión hídrica, así como también medidas no estructurales, que tienen que ver tanto en la gestión desde un punto de vista administrativo junto a la anexión de la ciencia y la tecnología que permiten monitorear el comportamiento de este recurso y sus factores relacionados. Por otro lado se destaca también lo mencionado en la Declaración de Dublín, en lo concerniente al agua como base de los conocimientos científicos, técnicos en total armonía con los ancestrales procedentes de las minorías étnicas, donde, las técnicas de investigación y análisis aplicadas con criterios interdisciplinarios permiten la comprensión y aplicación de los datos obtenidos de la cuenca hidrográfica y todos sus factores, para fines múltiples (Asociación Mundial para el Agua (GWP), 2000; Pochat, 2008; UNESCO, 2019).

Como se ha visto de manera breve en los tres ítems, la guía de bases para el desarrollo de planes nacionales, estructurada desde los principios de la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos, propuestos en el año 2000 por la Global Water Partnership, posee en sus recomendaciones importantes elementos que fortalecen la creación de dichos planes ya que una redefinición del concepto del agua como recurso, la inclusión de las minorías en la toma de decisiones y los constantes avances científicos entorno a este recurso permiten fortalecer los objetivos para el establecimiento de las bases de una sólida cooperación intersectorial en la gestión del agua. Por tal razón, es emergente, tener claro la naturaleza finita y sensible del agua, la significancia de este recurso desde las minorías, especialmente aquellas que ven el agua como algo más que un recurso de aprovechamiento económico, finalmente, la cooperación y divulgación de la ciencia entorno al manejo y caracterización de este elemento esencial para la vida.

Referencias (APA 7ma Edición)

Asociación Mundial para el Agua (GWP). (2000). Manejo integrado de recursos hídricos. TAC Background Papers N° 4. http://www.gwpforum.org/gwp/library/TACsp.pdf

Caycedo Lozano, L., & Trujillo Suárez, D. M. (2020). Concepto del agua y sus implicaciones en la formación ambiental. Revista Boletín REDIPE, 9(7), 61–70. https://revista.redipe.org/index.php/1/article/view/1018/927

Pochat, V. (2008). Principios de Gestión Integrada de los Recursos Hídricos: Bases para el desarrollo de planes nacionales.

Trujillo, C., Moncada Rangel, J., Aranguren Carrera, J., & Lomas Tapia, K. (2018). Significados del agua para la comunidad indígena Fakcha Llakta, cantón Otavalo, Ecuador. Ambiente & Sociedade, 21(1003), 1–20.

UNESCO. (2019). Informe del 2020 – Agua y cambio climático. Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos. https://es.unesco.org/themes/water-security/wwap/wwdr/2020

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