Macondo. Los cien años de soledad

Hablar de García Márquez  (el Gabo) es hablar de toda Hispanoamérica, una analogía de las historias de la calle, de la casa, del gobierno, de la naturaleza, de nosotros mismos. Macondo se verá reflejada en cada ciudad de América Latina. Su “don de contar historias” lo hace un autor atrayente y mágico al igual que su obra. Tintes poéticos y una escritura tan deliciosa que no puedes dejar de leer, eres un nieto en busca de otra historia narrada por su abuelo cuándo lees al Gabo.

Su obra Cien Años de Soledad es considerada el libro Nº 1 en la lista de los 100 mejores libros de todos los tiempos publicada por el Club de libros de Noruega y ha sido a traducida a más de 35 idiomas. Además fue catalogada como una de las obras más importantes de la lengua castellana durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Cartagena de Indias en marzo de 2007.

Y es que es de esperar que el Gabriel García Márquez obtenga el premio nobel el 6 de Diciembre de 1982 por su mayor obra y la que le dio impulso “Cien años de soledad”. No dejemos de lado obras tan importantes como “El coronel no tiene quién le escriba”; “Crónica de una muerte anunciada” o “La hojarasca” obras que demuestran su habilidad para narrar, contar y describir situaciones de la vida cotidiana que nos atrapan y nos devuelven a la vida.

Su nombre y sus historias están inevitablemente relacionadas al realismo mágico, movimiento literario surgido en los años 60 debido en gran parte y al impulso de su obra “Cien años de soledad” novela publicada en 1967 y que en una semana vendió 8000 ejemplares, pasó a vender medio millón de copias en tres años y ganó seis premios internacionales, pero no es por las cantidad de ventas o de premios; sino su magnífica capacidad de relatar que  vuelven al lector preso y sin sentencia de ejecución.

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río…”

Así empieza la extraordinaria historia de Macondo. Anímate a leerla

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